Pese a que tiene una ejecutoria casi dilatada, José Antonio Fondevila, pintor nacido en Silleda, que vive y trabaja en Lalín, estaba inédito en Vigo. Por ello nos ha sorprendido con su excelente exposición en la Galería Vicus, porque manifiesta imaginación, buen oficio y valoración decidida.

Milita en un surrealismo atenuado, con aditivos vagamente folklóricos con los que pretende enraizar su obra en el país que sin duda y le incita a pintar, Galicia. Y en su caliente paleta hay expresiones de un delicado lirismo, no exentas de ironía, basadas en un buen dibujo, que le permite fantasear y amarrar las formas a un tiempo, herramientas casi imprescindibles de un artista.

Obra bien hecha, aunque no constituya el recreo en el oficio su principal mérito, sino esa combinación de inventiva y buen hacer que dan solidez a su obra.

El dibujante capaz de abstraer la realidad y caminar por sendas de su afecto es no menos importante que el pintor propiamente dicho. En los dibujos coloreados está la mejor capacidad creativa de Fondevila, que lleva el informalismo hasta donde cree conveniente, conservando mínimas referencias, muy libremente utilizadas.

Un toque de melancolía se asienta también en esta pintura, en ocasiones por completo dramatizante, aunque no sea este lote lo mejor de la amplia exposición.

Fondevila responde a esa verdad incontrovertible que es la afirmación del maestro Eugenio dÓrs, cuando decía que en arte, todo lo que no es tradición, es plagio. Porque en la obra de Fondevila hay referencias, y múltiples, aunque no muy concretas. Ha visto pintura, ha reflexionado sobre la que prefiere, y de esa actitud hay huellas en la suya. Acaece, obstante, que sabe dosificarlas, imponiendo su propia personalidad, con libertades nada frecuentes en quien trabaja en un ámbito un tanto reducido.

Dado que Fondevila acaba de rebasar el medio siglo y por tanto está en la madurez, debemos esperar la definitiva obra de este pintor, cuando rehace intentos que no responden a su sentir y se concrete al mundo del que gusta. Porque condiciones para lograrlo las tiene, y muy cabales.

Francisco Pablos
Académico de Bellas Artes